El Laboratorio de Alta Complejidad de Misiones ya cuenta con instrumentos para detectar casos de viruela del mono

La viruela del mono se extendió recientemente a por lo menos ochenta países, provocando incluso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara una emergencia sanitaria. En Argentina se registraron 37 casos, y Misiones ya se preparó para contenerla.

En el Laboratorio de Alta Complejidad de Misiones (LACMI), ya se instalaron los insumos necesarios para realizar los testeos pertinentes de esta enfermedad, en caso de cualquier sospecha.

Hasta el momento, la provincia no registró ningún caso, pero los mecanismos de prevención, que comenzaron a ser preparados durante el pasado mes de julio son muy necesarios. “Es importante destacar que detectamos la familia de los orthopoxvirus, que tiene muchos virus, y dentro de ellos está la viruela del mono”, explicó Óscar Lezcano, director del LACMI.

La habilidad de los instrumentos de detectar todos los virus pertenecientes a esta familia significa que un diagnóstico positivo no siempre se referirá a la viruela del mono específicamente, sino posiblemente a otras especies hermanas.

“Al tener un positivo, tenemos que confirmar con el Instituto Malbrán, que es nuestro centro de referencia”, explicó Lezcano. En caso de salir negativo, no hay posibilidad de que el candidato esté contagiado de la viruela del mono, por lo que el diagnóstico del LACMI funciona como una suerte de “primer filtro”.

El examen se realizará mediante una técnica de PCR similar a los exámenes hechos para diagnosticar el COVID-19, expresó el director del LACMI, aunque centrados en inflamaciones de la piel. “Las tomas de muestra son hisopados que se hacen en las erupciones cutáneas características de estos pacientes”, sostuvo.

Estas erupciones son uno de los más vistosos síntomas de la viruela del mono, generalmente acompañados de una fiebre elevada y dolores musculares. “Se asemejarían a lo que es una varicela, pero con erupciones más grandes”, explicó Lezcano. Los hisopados se hacen en esas erupciones.

“Sabemos que los contagios se hacen a través de las secreciones, pero está todavía en estudio y no se descarta la posibilidad de que sea por vía aérea”, agregó. Sin embargo, la viruela del mono, aclaró, no tiene el mismo alcance de contagio que el COVID-19.

Más común en hombres y contagiable mediante el contacto piel a piel, la enfermedad fue rápidamente catalogada como una especialmente común en la comunidad homosexual, derivando en algunos actos de discriminación. “En un principio es solamente por el contacto piel con piel. La ministra de Salud Pública de la Nación salió a aclarar que no es una enfermedad que tenga que ver con la identidad de género”, confirmó.

Los contagios se dan mayormente en la franja etaria de 35 a 45 años. “Pero de ninguna manera está confirmado que sea sólo para homosexuales”, sostuvo el doctor. El Ministerio de Salud Pública maneja una red a nivel nacional que se asegura del correcto y pronto traslado de sospechosos de contagio de la viruela del mono y otras patologías sensibles.

“Es un mecanismo muy bien aceitado. Es una red de laboratorios a través de la Dirección de Bioquímica, que es la que coordina. Los médicos están capacitados, y en cada localidad donde se presente el posible sospechoso el médico toma la muestra, rellena una planilla epidemiológica que nos envían, y a diario tienen la capacidad de mandarnos los pacientes desde cualquier punto de la provincia”, indicó Lezcano.

Además de no registrar ningún caso confirmado, la provincia tampoco detectó ningún caso sospechoso. “Estamos esperando hace un mes, preparados, y todavía no tuvimos ningún paciente que evaluar”, manifestó. Se recomienda consultar a un médico de inmediato en caso de exhibir síntomas generales de la enfermedad, como inflamación de ganglios, dolor de cabeza, o dolor muscular.

Otros síntomas importantes incluyen las ya mencionadas erupciones en la piel (sobre todo a nivel genital, aunque pueden aparecer en otras partes) y una sensación de fatiga. Los que sospechen tener la enfermedad deberán también aclarar si estuvieron de viaje en algún país o zona con casos confirmados o tuvieron contacto con alguna persona que sí, aclaró Lezcano.

“Todos esos datos son fundamentales, y se piden en la planilla epidemiológica. Ayudan al diagnóstico, ayudan a que se haga un seguimiento, y ayuda a ver dónde hay que prestar más atención a los aislamientos”, explicó el doctor, agregando que la viruela del mono tiene una tasa de mortalidad del 3%.

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