A pesar de la alarma por el récord de casos, el Gobierno planea mantener las restricciones que establece el DNU vigente

El lunes se volverá a la etapa anterior de restricciones durante cinco días. El fin de semana siguiente habrá dos días “duros”. Hay preocupación por la fuerte suba de contagios, pero la atribuyen a comportamientos de hace 14 días. El impacto de las medidas actuales se evaluará hacia el final de la semana próxima

Alberto Fernández recibió la noticia sobre los 41.000 casos en Olivos, donde encabezó la reunión del Gabinete Económico que suele estar a cargo del jefe de Gabinete, Santiago CafieroAlberto Fernández recibió la noticia sobre los 41.000 casos en Olivos, donde encabezó la reunión del Gabinete Económico que suele estar a cargo del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero

Hubo fuerte alarma anoche en Olivos, donde se recluyó ayer Alberto Fernández junto a algunos de sus ministros, pero también en la Casa Rosada, donde se encontraba buena parte de los colaboradores del Presidente, luego de que se conociera que la Argentina superó un nuevo récord, con más de 41.000 contagios de coronavirus en 24 horas. Sin embargo, por ahora, el Gobierno asegura que sostendrá el cronograma sanitario estipulado en el más reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), según el cual está previsto que el lunes 31 se restablezcan las medidas “semi-blandas” que estaban vigentes hasta el viernes pasado, cuando se declaró un confinamiento total por 9 días.

“Sigue todo igual, como estaba pautado. El lunes volvemos a una semi normalidad”, dijo una fuente nacional a Infobae en un despacho de la Casa de Gobierno el jueves por la noche, poco después del cimbronazo que provocaron en la Nación las últimas cifras de contagios. La Argentina, que se posiciona hace días en lo alto del ranking de infectados a nivel mundial, ayer registró 41.080 casos y 551 fallecimientos en todo el país, una cifra inédita hasta ahora.PUBLICIDAD

Desde la administración nacional consideran que este pico muestra el resultado de los comportamientos y las medidas vigentes hace 14 días, y en ese sentido desliza críticas a los gobiernos provinciales que se mostraron reticentes a aplicar medidas más estrictas y controles más severos desde antes. En particular, apuntan contra la ciudad de Buenos Aires, con quien hubo una disputa en particular por las clases presenciales, pero también por la falta de controles de las medidas que sí acataron.

Sin embargo, sostienen que, por el momento, el lunes se “relajan” las restricciones a la circulación, hacia la modalidad de la fase anterior. Es muy temprano, creen, para conocer el impacto del confinamiento que se decretó el viernes pasado. “Sólo pasaron cinco días, no sabemos si hizo efecto y de qué forma”, expresó una fuente nacional. El efecto del confinamiento que rige hace seis días se conocerá hacia el final de la semana próxima.

Desde que entró en vigencia el último DNU firmado por el Presidente, entre el 22 y el 30 de mayo todas las zonas que se encuentran en Alto Riesgo o Alarma Epidemiológica -es decir, el Área Metropolitana de Buenos Aires y más de 100 distritos de todas las provincias de la Argentina, con excepción de La Rioja- debieron someterse a un confinamiento estricto hasta el domingo, que incluye una prohibición de la circulación para no esenciales entre las 18 y las 6; y atención en comercios puertas afuera, entre otras medidas. A partir del lunes próximo, durante cinco días podrán volver a la etapa anterior, menos restrictiva. Y el fin de semana siguiente habrá un nuevo cierre fuerte por dos días.

El decreto actual, que incluye ambas modalidades restrictivas, vence el 11 de junio. Hoy, en la Nación desconocen qué medidas tomarán a partir de entonces. La pandemia, aseguran, sume al Gobierno en la incertidumbre y Alberto Fernández mantiene a diario conversaciones con epidemiólogos, gobernadores, y asesores, aunque por lo bajo. En general, las reuniones públicas, avisadas a viva voz, y grupales, sea por videoconferencia o de modo presencial, se reservan para los días previos a los anuncios. “Estamos hablando con todos permanentemente”, dijeron en Balcarce 50.Los sistemas de salud de las provincias se encuentran con altos niveles de ocupación de camas de terapia intensivaLos sistemas de salud de las provincias se encuentran con altos niveles de ocupación de camas de terapia intensiva

La otra preocupación principal del Presidente es la economía. Sube el tono de las quejas de distintos sectores comerciales, industriales y turísticos en el interior del país, que reclaman por trabajo frente a sus comprometidas cuentas, para evitar cierres y futuros despidos. En medio de una fuerte crisis económica acentuada por la alta inflación, el Gobierno tiene escaso margen para tomar medidas muy restrictivas. Pero se ve obligado en el marco de la disparada de casos en todo el país y la fuerte tensión que pesa sobre los sistemas sanitarios de las provincias. En ese contexto, aumenta las ayudas sociales a pesar del desequilibrio que provocan en el Presupuesto previsto por el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Hoy, después de la reunión de Gabinete Económico que encabezó excepcionalmente Alberto Fernández, se informó que se extenderá la prohibición de despidos hasta el 30 de junio en el marco de la crisis por la pandemia y se recordó, a través de distintos comunicados, que se encuentra abierta la inscripción al programa estatal REPRO 2, que paga a todos aquellos que reciban la aprobación del Gobierno hasta 22 mil pesos por trabajador, y que fue ampliado con la nueva tanda de medidas a un universo mayor, que abarca actividades culturales, transporte, comercios de cercanía y algunos servicios.

Con esta preocupación en mente, toma fuerza en los planes del Gobierno la implementación de fases “intermitentes”, de apertura y cierre de acuerdo a la curva sanitaria, para mantener a raya los contagios, pero reducir en lo posible el impacto negativo sobre la economía por la suspensión de actividades. La semana pasada, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, había adelantado que a partir de la semana pasada las resoluciones para contener el avance de la segunda ola de coronavirus serán “intensivas, focalizadas y transitorias”. “Cada medida se va analizando cuidadosamente en función de la situación epidemiológica, la fuente de los contagios y la velocidad”, resaltó.

En este delicado contexto, el Gobierno pone la mayor parte de sus esfuerzos en la carrera por importar vacunas que le permitan avanzar sobre el universo de 15 millones de personas con factores de riesgo frente a la enfermedad. Esta semana, después de meses de escasez y fuertes críticas de la oposición por el fracaso de las negociaciones con Pfizer -que aún no rindieron frutos- la Argentina comenzó a recibir esta semana dosis de las demoradas vacunas de AstraZeneca. De acuerdo a información pública analizada por la Unidad de Datos de Infobae, desde que comenzó la campaña de vacunación -diciembre- hasta el momento, llegaron a la Argentina 15.483.345 dosis de distintos laboratorios. Se aplicaron 11.503.476, lo que significa que hay 3.979.869 inyecciones disponibles.