Los especialistas le recomendaron al Gobierno escalonar las vacaciones de invierno para evitar una tercera ola de coronavirus

Aunque festejaron el ritmo de vacunación y los resultados de las restricciones duras por 9 días, los epidemiólogos de consulta de la Casa Rosada mantuvieron la preocupación por la curva de casos y dijeron que miran con inquietud el receso de julio

En una ronda de consultas que el Gobierno esperaba no volver a realizar pero se vio obligado a retomar por la falta de “ley pandemia” -que no avanzó en el Congreso-, un grupo de funcionarios recibió a epidemiólogos que festejaron el ritmo de vacunación y la efectividad de las últimas restricciones en el AMBA, pero se mostraron preocupados por la situación en Córdoba, y advirtieron por el riesgo que podrían conllevar las vacaciones de invierno en todo el país. En ese sentido, sugirieron “dividir” en partes la temporada invernal.

Al encuentro, liderado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, asistieron de modo presencial los expertos Mirta Roses, Pedro Cahn, Tomás Orduna, Luis Camera, Javier Farina; y de manera virtual Gustavo Lopardo, Florencia Cahn, Carlota Russ, Gonzalo Camargo y Ángela Gentile.

Según informaron fuentes oficiales, los expertos celebraron que el ritmo de aplicación de vacunas haya superado las dos millones de dosis inoculadas por semana y diagnosticaron que fue eficaz el último Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que obligó a que durante 9 días, más un fin de semana, se implementara un cierre total.

Evaluaron que la medida fuertemente restrictiva sirvió a los fines de bajar los casos en todo el país, aunque marcaron que no fue efectiva en Córdoba, donde la situación de contagios es grave. Y marcaron inquietud por la situación en Chaco y Jujuy, donde se registró un aumento de casos, en lugar de una merma, como en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Los expertos sugirieron al Gobierno que en los lugares donde rige la alarma epidemiológica se apliquen medidas excepcionalmente duras, como las que dicta el decreto que está vigente desde hace tres semanas. Les pareció una opción viable que se implementen de modo intermitente, aprovechando feriados y fines de semana.

Además, defendieron el semáforo epidemiológico como base para imponer restricciones, y pidieron, una vez más, que las provincias impongan controles más duros en la circulación. A pesar de los avances en los registros de casos, dijeron que no hay lugar para la relajación, porque siguen en récord de ocupación de camas los servicios de terapia intensiva.

Según explicaron fuentes del Gobierno, en la reunión se discutieron las inminentes vacaciones de invierno, y los epidemiólogos les transmitieron a Cafiero y a Vizzotti preocupación por la movilidad que podría registrarse en todo el país. Para morigerarla y “evitar una tercera ola de contagios”, según dijo un vocero, recomendaron escalonar el período. Entienden que 14 días seguidos de vacaciones podrían causar un nivel de movilidad tal que se transforme en la antesala de la tercera ola de coronavirus en la Argentina.Felipe Miguel, Carlos Bianco y Santiago Cafiero hablaron sobre las restricciones en el AMBA a partir del sábadoFelipe Miguel, Carlos Bianco y Santiago Cafiero hablaron sobre las restricciones en el AMBA a partir del sábado

La propuesta, que la Casa Rosada evaluará, es “separar” o “dividir” por períodos cortos las vacaciones. Según fuentes oficiales, Vizzotti les dijo a los expertos que “no es sencillo” porque se deben evaluar distintos factores, desde pedagógicos, a laborales, según las diferentes zonas del país.

Más temprano, el jefe de Gabinete recibió en la Casa Rosada a sus pares del AMBA, Carlos Bianco y Felipe Miguel, para analizar los datos epidemiológicos en la Ciudad y la Provincia, y destacaron el descenso paulatino de los casos, aunque coincidieron en que “aún falta mucho camino por recorrer”, según destacaron fuentes oficiales.

Al igual que los epidemiólogos reivindicaron el “alto impacto” de la campaña de vacunación y su ritmo creciente, además de los resultados “positivos” que generaron los días de confinamiento más estricto durante este último período.

Según pudo saber Infobae, Felipe Miguel llegó a la Casa Rosada con la idea de plantear mayor flexibilización en las actividades comerciales y gastronómicas en referencia al actual decreto, que dicta el freno a la circulación a las 20, y obliga a restaurantes y bares a atender exclusivamente a través de delivery take away. El gobierno porteño quiere extender el horario de atención de los comercios y que los gastronómicos puedan atender con mesas en las calles durante los fines de semana.

La gestión porteña también busca que la libre circulación sea entre las 6 y las 23, lo que implicaría agregarle tres horas al esquema actual. El plan más complejo, además, es reabrir en la Ciudad los shoppings, los cines y los teatros con un aforo estipulado, tal como ocurría antes de las restricciones duras.

Con respecto a las clases, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tiene definido que los alumnos de los últimos años de la secundaria vuelvan a las aulas. Pero resta conocer bajo qué modalidad. En ese sentido, el planteo que Miguel llevó su jefe de Gabinete a Casa Rosada fue el de avanzar con un esquema bimodal.

Por su parte, Bianco llegó a Balcarce 50 con la idea de plantear la continuidad del esquema de restricciones vigente hasta ahora, pero con mayor apertura durante los fines de semana, en una continuidad con pequeños cambios. El gobierno de Kicillof dejó saber que no buscará aplicar más cierres duros.

Mañana el Gobierno definirá los alcances, restricciones y la duración del DNU para la nueva etapa en todo el país, que comienza el sábado, mientras esperan que se apruebe, en la Cámara de Diputados, de la Ley de “Emergencia Covid” que envió el Ejecutivo al Congreso como marco normativo para la gestión de la pandemia, que ya tiene media sanción del Senado, pero que es resistida por Juntos por el Cambio, donde las espadas opositoras la ven como un proyecto para dar “superpoderes” al Presidente a la hora de dictar medidas sanitarias.

Alberto Fernández contaba con que el oficialismo lograra las voluntades para promulgar la iniciativa hoy, pero finalmente los números no alcanzaron, y se verá obligado a seguir regulando la pandemia a través de decretos de necesidad y urgencia.