El kirchnerismo impulsa aumentos salariales por encima del 40% y presiona con la reapertura de paritarias

Los bancarios obtuvieron el visto bueno de Trabajo y el próximo lunes se sentarán a negociar para gatillar la cláusula de revisión de su acuerdo salarial. El Congreso y PAMI, casos testigos

(Franco Fafasuli)(Franco Fafasuli)

Ni 29% ni 35%. La meta salarial que impulsan desde los sectores duros del kirchnerismo tiene como nuevo piso el 40%. Ése fue el aumento definido para los empleados del Congreso, mientras que el PAMI cerró el 43% esta semana, también quebrando el techo que el propio Gobierno había estipulado para las negociaciones con trabajadores estatales.

Detrás del aumento legislativo están Sergio Massa y Cristina Kirchner, titulares de la cámara baja y el Senado, respectivamente. Al PAMI lo dirige Luana Volnovich, otra K furiosa. Por lo tanto, no se trató de ajustes salariales “al voleo”, sino bien meditados. El mensaje está dirigido al sector privado y claramente se busca acelerar la pauta de aumentos salariales en el segundo semestre.

La inflación se aceleró fuertemente en la primera parte del año y modificó en forma sustancial las proyecciones para 2021. El Presupuesto quedó totalmente obsoleto y la estimación de 29% quedó rápidamente arrasada. Ahora la estimación es que la inflación no bajará del 45% y no son pocos los economistas que creen que se terminará superando el 50%.

Los bancarios serían un caso testigo. De la mano de Sergio Palazzo, uno de los sindicalistas más cercanos a Cristina, fue el primer gremio que cerró un acuerdo salarial del 29% a principio de año, en línea con la meta inflacionaria estipulada originalmente. La cláusula de revisión que se estipuló para septiembre se adelantaría dos meses para definir una nueva pauta de aumento desde este mes.

Palazzo le solicitó al ministerio de Trabajo un adelanto de la revisión y el mismo fue concedido. Los banqueros, sin embargo, intentan poner algún freno. Sostienen que en lo que va del año los salarios del sector aumentaron un 23%, por encima de la inflación. Claro que para adelante será difícil mantener ese ritmo si no se ajustan para arriba los próximos aumentos pautados hasta principios de 2022.

Pero La Bancaria llegará al encuentro con más exigencias: un “premio” para los empleados que van a trabajar en medio de la pandemia y un plus salarial también para los que realicen teletrabajo. Es decir que todo el mundo cobre ese adicional, tanto los que concurren al lugar de trabajo como para aquellos que se desempeñan desde sus hogares.Desde el kirchnerismo duro buscan también marcarle la cancha a Guzmán con las pautas salariales. Por eso el ministerio de Trabajo le concedió a los bancarios la posibllidad de adelantar la cláusula de revisión del acuerdo salarial, originalmente prevista en septiembre, para la semana próxima

Prácticamente todos los sectores acordaron aumentos de entre 32% y 35%, pero en todos los casos se incluyó en los aumentos escalonados la posibilidad de revisión. El objetivo es comparar cómo vienen los ajustes salariales en relación con la inflación y efectuar las correcciones para evitar perder poder adquisitivo.

El Gobierno precisa con urgencia que los salarios empiecen a recuperar terreno, luego de fuertes pérdidas de poder adquisitivo en los últimos tres años. Nadie escapó a esta lógica, tanto los asalariados del sector privados, como los públicos y los informales quedaron en off side en relación a la elevada inflación.

El objetivo es llegar a las elecciones con una mejora gradual del consumo y para eso hace falta poner como sea más plata en la calle en los meses previos a las elecciones legislativas.

Esto es lo que está sucediendo con los planes sociales. Entre los bonus, los ajustes trimestrales y otros beneficios (como adelantar el 20% de la AUH que corresponde a fin de año para este mes), la mejora de los ingresos viene superando ampliamente a la inflación.

Ahora le llegó el turno a los salarios, pero no se trata de un camino sencillo: del otro lado están las empresas que no están pasando su mejor momento ni mucho menos. Sin embargo, hay sectores que tendrían un margen mayor para otorgar aumentos que superen el 40% y se acerquen a la inflación real. Bancarios, construcción, industria, supermercados, alimenticias y compañías de logística, por sólo mencionar algunos casos, estarían en condiciones de sentarse a negociar para otorgar aumentos más altos en relación a lo previsto en las paritarias.