El dólar libre, muy demandado por viajeros que quieren vacunarse en Miami y pagan hasta 1 millón de pesos por un pasaje

La cotización del mercado paralelo subió a $143 y hoy es la más barata del mercado. No obstante, nadie espera una disparada brusca

Foto de archivo ilustrativa de un billete de 1 dólar con una mascarilla y varios frascos con etiqueta de vacuna para el COVID-19. 
Oct 31, 2020. REUTERS/Dado RuvicFoto de archivo ilustrativa de un billete de 1 dólar con una mascarilla y varios frascos con etiqueta de vacuna para el COVID-19. Oct 31, 2020. REUTERS/Dado Ruvic

En la plaza libre, que no es representativa en cuanto a volumen pero marca tendencias, el “blue” subió otro peso y cerró en $ 143. La demanda siguió firme y para hoy quedó comprador. “No espere una disparada del ‘blue’ ni mucho menos, pero va a seguir subiendo gradualmente porque acá lo que influye es la marcha de la pandemia”, señaló el operador.

El dólar libre es hoy el dólar más barato del sistema y girarlo al exterior cuesta 1,5%. Pero la mayor demanda no tiene que ver con cuestiones financieras sino con la necesidad de vacunarse de un sector de la población. Hay un solo destino al exterior que es demandado por los locales: Miami. Un pasaje aéreo a esa ciudad puede costar hasta $ 1 millón y hay lista de espera. Estos pasajeros son hoy los grandes demandantes de divisas en el mercado marginal porque gastar en el exterior en “dólar billete” es más barato que con tarjeta de crédito, donde la cotización llega a $ 162. La diferencia de $ 20 por dólar es considerable.

En cambio, el contado con liquidación, que subió 50 centavos a $150,50, tiene un costo para ser colocado en el exterior de casi 6% si se lo compara con el otro dólar alternativo, el MEP, que cotizó en esa misma plaza a $142,78 un precio 60 centavos inferior al del día anterior.

Los dólares alternativos tuvieron escaso volumen. El MEP negoció tan solo USD 23,8 millones y el contado con liquidación, USD 43,6 millones. Pero de todas maneras el Banco Central tuvo que intervenir a lo largo del día para calmar la demanda. Llamó la atención el volumen que hubo en las Letras del Tesoro que ajustan por CER y que vencen este año. Es una emisión corta y que está en pocas manos. Pero sin embargo ayer negoció un monto que sorprendió de $ 1.206 millones y cayó 0,99% porque todas fueron ventas de fondos del exterior que los utilizaron para hacer operaciones de contado con liquidación. Entre Templeton y Pimco, tienen casi 50% de la deuda en pesos de la Argentina y la van vendiendo gradualmente para sacarla vía contado con liquidación al exterior. Por eso, la brecha de precios con el MEP se ensancha y está en 5,75% que representa el costo de girar este dinero al exterior.

Para estos fondos salir de la Argentina a un precio de $ 150 por dólar es una enorme ventaja que les deja buena ganancia. A mediados de octubre, sacar dólares del país les costaba $ 170. Como tienen una buena parte en bonos indexados, han hecho una notable diferencia en los últimos meses por la baja del dólar y la suba de la inflación.

Pero ese carry trade parece haber terminado y lo demostraron en la última licitación de letras y bonos en pesos, donde el gobierno consiguió solo la mitad de lo que buscaba, porque los fondos tomaron ganancias y no rollearon (renovaron) los títulos que tenían en su poder. Prefirieron hacerse de pesos para volver al dólar y volverlos al exterior. Estos dos fondos tienen una cartera en bonos locales mayor a la de todos los fondos de inversión argentinos juntos, a pesar que desde 2018 vendieron la mitad de sus activos.

Un movimiento que preanuncia el final de apostar a la inflación contra el dólar, se vio en los depósitos UVA que el jueves pasado tuvieron su segunda caída consecutiva. Bajaron $178 millones y en dos días se fueron casi $800 millones después de haber tocado el récord de colocaciones el martes de la semana pasada.

El otro dato que apuesta a la resurrección del dólar es que la tasa de los bonos futuro que estaba en 28% anual, subió a 34,5% anual. Esto significa que los que juegan a fines de mes, están comprando más que vendiendo. El valor a fin de año, que subió 0,50%, está en $ 120,50, que representa casi 20% por encima de lo que Martín Guzmán, el ministro de Economía, dice que va a cotizar el dólar.

Ninguno de estos movimientos alteró la política cambiaria oficial. El dólar mayorista subió 4 centavos a $ 92,63. Se operaron USD 246 millones, por la presencia de los exportadores, de los que el Banco Central compró algo más de la mitad (USD 140 millones). La intervención en el mercado de bonos y el pago de deuda tuvieron un costo. Por eso las reservas aumentaron USD 67 millones a 39.990 millones. En otras palabras, el Banco Central se quedó con la mitad de lo que compró y es una proporción alta porque hay ruedas en las que se lleva apenas la tercera parte.

Los bonos de la deuda argentina siguieron el camino opuesto al de Ecuador cuyos títulos siguieron subiendo y el riesgo país de aquel país con nuevo presidente electo, bajó 105 unidades a 719 puntos básicos. En dos días, bajó 450 unidades. El riesgo argentino por la leve caída de los bonos en el exterior, subió 8 unidades (+0,5%) a 1586 puntos básicos y amenaza otra vez con perforar el techo de los 1.600 puntos.

La Bolsa, volvió a mostrar el pesimismo por el recrudecimiento de la pandemia y el escaso stock de vacunas. Con magros negocios por $ 443 millones, el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, perdió 0,89%. Las mayores bajas fueron las de Cresud (-4,27%), Banco Supervielle (-3,44%) y Transportadora Gas del Sur (-3,40%).

Los ADR’s -certificados de tenencia de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- renacieron de la mano de la vuelta de inversores y negociaron $ 2.156 millones. Los certificados argentinos tuvieron una rueda mixta donde lo mejor pasó por Globant (+2,62%), IRSA (+1.49%) y Banco Macro (+0,92%). La contracara fueron Cresud (-3,95%), Transportadora Gas del Sur (-3,53%), Pampa Energía (-3,47%) y BBVA (-2,27%).

Para hoy se espera otra rueda de presión sobre el dólar. La primavera de ganar más en colocaciones en pesos que teniendo dólares en el colchón, parece llegar a su fin y los inversores y ahorristas están cambiando sus carteras.