El Negro Rojas va a juicio por el homicidio de Canteros


Lo que ninguno sabía es que ya estaban siendo vigilados desde varios meses antes por efectivos de la Delegación de Inteligencia e Investigaciones de Prefectura Naval Argentina. Los efectivos estaban en el lugar e incluso filmaron la presencia de Rojas, que entonces tenía pedido de captura internacional por el doble homicidio de El Acuerdo.

Pasó por la cabeza de los prefecturianos pedir al Juzgado Federal de Eldorado una orden de allanamiento y detención, pero como no pudieron determinar la presencia de droga en el lugar -algo que tampoco arrojaron las comunicaciones del grupo-, decidieron no hacerlo.

Nadie podría imaginar lo que ocurriría después. Para Rojas la decisión de los prefecturianos significó unos días más de su clandestina libertad, pero en el caso del narcomecánico la última circunstancia que podría salvarle la vida: dos días después el Negro lo asesinaría a tiros en ese mismo lugar, según se cree.
La causa del homicidio cayó primero en el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas, a cargo entonces del juez Carlos Giménez, pero debido a la investigación que estaba llevando el juez Miguel Ángel Guerrero por la organización narco – y entendiendo que el crimen ocurrió en ese contexto-, todo fue remitido a la Justicia Federal.

Al respecto, altas fuentes consultadas expresaron que la instrucción fue clausurada, por lo que la causa se convertirá en la próxima condena del múltiple homicida. Rojas – que según este expediente tiene 43 años y nació en Puerto Iguazú-  ya fue notificado de la novedad y los cuerpos terminaron de digitalizarse en las últimas horas para el envío al Tribunal Federal.

El juez Guerrero acusa a Rojas de organizador de conductas compatibles con el tráfico de estupefacientes y homicidio agravado y es quien determinó su traslado a la cárcel de Ezeiza, donde ahora se encuentra. Desde allí Rojas habría pergeñado un plan para asesinar al juez Fernando Verón, tal y como detalló este medio en la víspera.

Por la misma causa también se sentará en el banquillo la viuda de Canteros, Liliana Machado, acusada por ser partícipe necesaria de almacenamiento agravado. Es que cuando hallaron el cuerpo del mecánico asesinado, en su chacra de Gobernador Roca efectivos de la Policía de Misiones y Saic también se toparon con 1.800 kilogramos de marihuana ocultos y enterrados en el predio.

En la estructura criminal Rojas era quien organizaba y financiaba las operaciones desde Jardín América o Hipólito Yrigoyen, donde alquilaba una casa. Además se registraron visitas en Eldorado, donde los efectivos de la Secretaria de Apoyo para las Investigaciones Complejas (Saic) le incautaron un arma.

Canteros y su mujer eran quienes guiaban los cargamentos hasta los destinos como punteros o barredores. Es decir, iban en otro vehículo delante de la droga para avisar si no había controles en la ruta. Además, en su chacra se almacenaba, como quedó confirmado, droga y se acondicionaron vehículos para el transporte.

La intención del Negro era seguir enviando estupefacientes para cambiar y comprar vehículos más grandes, como un camión. Eso le permitiría hacer menos viajes y gastar menos en la logística. En este marco, estaba empezando a ver la posibilidad de traficar cocaína, algo que también quedó demostrado al momento de su detención.

Las comunicaciones interceptadas a Rojas establecieron que Canteros terminó acribillado porque Rojas descubrió que quería “mejicanearlo” y hacer negocios por su cuenta. También que fue él mismo el que se encargó de esconder la mercadería en el predio. 

Las escuchasSin embargo, eso no es lo más importante. El análisis de los teléfonos y las escuchas quedó registrado cómo el Negro Rojas admite los tres crímenes por los cuales se lo acusa en Misiones. Los registros fueron publicados en exclusiva por El Territorio en septiembre del año pasado.

Respecto al asesinato de su socio Canteros ese 5 de agosto, unas vez ocurrido el homicidio, Rojas llamó a uno de sus subordinados y le contó lo que había sucedido: “Le volé la cabeza, a él y a su compinche”. Según se desprende de esa conversación, Rojas señaló que había sido víctima de una emboscada por parte de Canteros y mientras estaban reunidos -comiendo asado, tomando vino y cervezas- aparecieron otros tres cómplices.

Estos habrían simulado ser “milicos” y -a criterio de Rojas- querían matarlo, por lo que tomó su arma, hirió a uno de ellos y a Canteros, mientras los otros salieron corriendo. El mecánico terminó siendo asesinado luego de recibir dos balazos en la cabeza, uno en la pierna y otro en el abdomen, según se desprende del informe forense. “Le metí bien en la cabeza”, se lo escuchó decir.

Respecto al doble crimen de Vega e Ibarra, que es investigado por el juez Verón, su confesión se dio en forma de amenaza: “Para que te quede claro, te voy a despellejar vivo. Pero primero te voy a dar donde más te duele, acordate. Yo soy el Negro Rojas. Vas terminar como Vega, ¿entendiste?”. 

El Territorio