Reclaman que se revea el precio del raleo por caída de ventas y sobrestock de chips

Piden que el Gobernador Oscar Herrera Ahuad retroceda la decisión del Instituto Forestal. Los aserraderos están abarrotados porque las grandes pasteras dejaron de comprar. Advierten que en breve se producirán suspensiones del personal, además del riesgo ambiental de quemar el producto

VALORES. El raleo se fijó en $1.609,95 la tonelada puesto en fábrica y el chip $1.981,29 sobre camión.

Las asociaciones foresto industriales del país y las principales empresas del rubro están endureciendo sus reclamos en contra el precio mínimo del raleo, que estableció hace dos semanas el Instituto Forestal Provincial, al asegurar que se está ocasionando un sobrestock de chips debido a que los grandes compradores del subproducto forestal dejaron de recibir camiones en rechazo al nuevo valor.

Aseguran que la situación, en lugar de generar un beneficio para los productores forestales, termina ocasionando un perjuicio porque genera un impacto en toda la matriz de costos y no tienen a quién venderle el raleo.

De continuar este panorama, en las próximas semanas creen que se podrían ocasionar suspensiones. Además, los productores comenzarán a quemar los chips sin vender generando una situación ambiental de riesgo para toda la provincia, tanto por el humo como por el riesgo de incendios.

Una de las entidades que salió a reclamar una reunión con el gobernador es APICOFOM (Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y norte de Corrientes), que representa a 130 socios activos y más de 200 socios adherentes, PyME industriales madereras.

Quisiéramos que se revea el procedimiento y metodología de la conformación de los precios mínimos que establecieron en fijar esos valores, utilizando una matriz de costo convenientemente elaborada por un equipo técnico y que incluya toda la cadena de valor de la Foresto Industria” reclamó la asociación.

Hoy a 15 días de la fijación de precios, las industrias están desbordadas de chip, viruta, aserrín, costaneros. Ya no hay espacio donde almacenar dado que los compradores de estos subproductos ya no están recibiendo las cargas. Además si se sigue acumulando chips, se manchan, y baja el valor de venta”, indicó APICOFOM.

La entidad agregó que “las industrias vendían los subproductos y con esos ingresos podían cubrir determinados gastos como ser la energía eléctrica, el combustible de los camiones, parte de los salarios mensuales, etc. Hoy este ingreso se anuló. Las industrias deberán suspender al personal porque no se podrá seguir trabajando”.

Y finalmente sostuvo: “La situación es gravísima. La solución debe ser ahora, inmediata, porque si empezamos a quemar los subproductos de los aserraderos e industrias forestales, se llenará la provincia de humo, vamos a respirar el aire contaminado, además, la viruta tiene un poder calorífico muy alto, se pueden generar incendios. El daño ecológico que esto ocasionará es irreparable“.

Declaración conjunta

Por otra parte, las tres principales entidades gremiales del país, que concentran a la gran mayoría de las empresas forestales, cámaras empresarias de la industria de la madera, y a las fabricantes de celulosa y papel, firmaron una declaración conjunta pidiendo a las autoridades de Misiones que abra el diálogo con el sector para revisar la decisión del Instituto Forestal.

Claudio Terrés, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel de la Argentina; Osvaldo Vassallo, presidente de la Asociación Forestal Argentina, y Román Queiroz, presidente de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA) expresaron “preocupación” y “rechazo” por los precios mínimos fijados.

Consideraron que la fijación del precio del raleo y del chip “además de resultar arbitrario y anticompetitivo, tendrá consecuencias adversas y totalmente contrarias a los objetivos de la ley” del Instituto Forestal.

Según lo expresado por AFCP, FAIMA y AFoA; de continuar con esta decisión “se profundizará la tendencia actual de reducción de la actividad en Misiones, provocando así que las inversiones terminen realizándose en regiones vecinas, como Corrientes y Paraguay, que ofrecen marcos fiscales menos gravosos y ambientes de producción más razonables”.

Por último solicitaron que “se reconozca adecuadamente nuestra participación en el Directorio del InFoPro para acordar genuinamente, sin imposiciones y de manera responsable, las decisiones que nos hagan avanzar en el cumplimiento de los objetivos del Instituto”, ya que sólo se permitió participar con voz y voto a instituciones provinciales.