Advierten que la sequía podría continuar hasta fin de año

El subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del INA, Juan Borús, señaló que estamos viviendo una situación similar a la del año pasado y que no hay indicios que algo cambie en el corto plazo 

Esta mañana con el ingeniero Juan Borús, subgerente de sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua sobre la preocupante variación en los caudales de los ríos en la provincia, lo que acentuó la escases de agua potable en las localidades del norte misionero.

La preocupación es lógica porque lo que estamos viviendo ahora forma parte del mismo escenario que el año pasado, es un ciclo seco que no tiene visos de terminar todavía“, indicó el ingeniero.

“El mes de abril termino con una situación de lluvia muy por debajo de lo normal en prácticamente toda la Cuenca del Plata. Tanto en el Uruguay como en el Iguazú, como en todas las Cuentas del Paraná están teniendo lluvias muy por debajo de lo normal y con una perspectiva de hoy al 31 de junio de continuar en esa situación y quizá bastante más después“, agregó.

La advertencia del ingeniero es realmente preocupante, ya que hasta mitad de año no habría demasiadas posibilidades de que se den lluvias suficientes para asegurar la provisión de agua potable en la zona de la Cuenca del Plata, es decir, desde Eldorado a 200 km a la redonda.

Para peor, a diferencia de lo lo ocurrido en 2020, en esta ocasión no hay posibilidades de que Brasil libere las reservas de agua que suele guardar en sus represas, ya que las mismas han bajado un 30%.

“Esa reserva de agua permitió -el año pasado- hacer descargas especiales para favorecer una navegación fluvial en el tramo misionero-paraguayo del río Paraná, para que Paraguay sacará su cosecha por ese lado a través de barcazas. De pasó, esa descarga especial sirvió para aliviar aunque sea momentáneamente el problema de las tomas de agua de Eldorado, Puerto Iguazú y de todas las tomas de agua misioneras sobre el río“, indicó Borús.

“Pero este año esa situación es más complicada y vamos a depender fuertemente de la posibilidad de que se dé algún evento de lluvia, cómo se vio el año pasado en mayo, que cayó un evento concentrado sobre la región que más nos interesa que es la Cuenca del Plata. Todas nuestra atenciones está colocada ahí sin ninguna duda, pero la perspectiva meteorológica, por lo menos en el corto plazo, es totalmente desfavorable“, continuó.

De la misma manera, la proyección hacia la primavera también es negativa, y aunque los pronósticos se van actualizando constantemente, hoy se especula que la situación se mantendrá igual, con sequías, por lo que resta del año.

Si uno analiza como viene la mano en general con el clima global, tampoco es de esperar que a partir del 31 de julio en adelante, en la segunda mitad del invierno y toda la primavera, haya un cambio suficientemente sensible como para que todo cambie y alcancemos la normalidad, eso en principio tienes baja probabilidad de ocurrencia de aquí a fin de año“, advirtió.

Otra complicación adicional que hay en las tomas de agua no solamente es un problema de disminución de la cantidad, sino una complicación en la calidad del agua. “Hay varios sitios en los cauces argentinos de la Cuenca del Plata en los que las tomas de agua suelen y tuvieron el año pasado problemas como la proliferación de cianobacterias, la situación se complica también por el lado de la calidad de agua no solamente la cantidad“.

Además, también se están viendo problemas en la navegabilidad los ríos para las barcazas y embarcaciones de gran porte, debido a la pérdida de profundidad y el angostamiento de los ríos.

Es por ello que el Estado nacional, a través del ministerio Obras Públicas, buscará impulsar obras para ayudar a las localidades que se verán más afectadas.