Senado: el oficialismo hará valer su mayoría para votar proyectos que no estén relacionados con el coronavirus

En el inicio de las sesiones remotas se había consensuado trabajar sólo en temas vinculados a la pandemia. Un convenio laboral en el que el Frente de Todos y la oposición estaban de acuerdo generó una acalorada disputa.

Sorpresivamente un plenario de comisiones en el que oficialismo y oposición estaban de acuerdo terminó con un fuerte y acalorado debate. Casi un escándalo. Abrieron la sesión virtual el senador Jorge Taiana, presidente de Relaciones Exteriores y Culto, y Daniel Lovera, de Trabajo y Previsión Social, con la ministra de la Mujer, Géneros y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta. Taiana llegó antes de lo previsto por las medidas tomadas para la desinfección en el Palacio tras la confirmación de dos casos de COVID-19 entre empleados parlamentarios. Hubo asistencia perfecta y se sumaron senadores de otras comisiones, como ocurre ahora en la mayoría de las reuniones virtuales. Salvo unos pocos, casi todos estaban conectados desde sus casas. Todos los discursos fueron a favor del proyecto del Poder Ejecutivo que aprueba el convenio 190 de la OIT para prevenir la violencia y el acoso laboral. Incluso Martín Lousteau, de Juntos por el Cambio, se bajó de la lista de oradores para acortar el tiempo de reunión. Tenía planeado elogiar el discurso de una senadora peronista. Hasta que habló José Mayans, jefe del bloque oficialista, y se inició la pelea.

Desde Formosa el presidente de la bancada oficialista tomó la costumbre de cerrar con su discurso las comisiones de las que participa. “Al principio el problema era que no trabajábamos, ahora el problema parece ser cuáles son los temas que podemos tratar”, se quejó, mientras la pantalla dividida mostraba atentos a unos y otros. Entonces agregó que “algunos decidieron que no va a haber tratamiento de dos tercios” pero avisó: “Nosotros tenemos que trabajar con la herramienta que tenemos, que es la de la mayoría, podemos tratar los temas que creamos convenientes sin limitaciones”. Y consideró “urgente” aprobar en el recinto el convenio de la OIT porque “no sabemos cuánto va a durar esto”.

Entonces Lousteau, que suele marcar las diferencias con el oficialismo, pidió la palabra. Taiana le recordó que se había bajado de la lista de oradores. Y comenzó un áspero intercambio al que se sumaron legisladores como Esteban Bullrich, Lucila Crexell (secretaria de la comisión); el salteño Juan Carlos Romero y el mendocino Julio Cobos.

A pesar de la insistencia, Lousteau no logró ser escuchado. Varias veces señaló que Mayans había introducido algo que no estaba en el acuerdo, en referencia a que se consensuó un reglamento de funcionamiento para las sesiones y las reuniones de comisión según el cual sólo se votarían en sesión iniciativas vinculadas al coronavirus. La semana pasada ese acuerdo se rompió cuando el Frente de Todos trató dos decretos de necesidad y urgencia de la gestión de Mauricio Macri, los del traspaso de las escuchas de la Procuración a la Justicia. Fue la razón por la que Juntos por el Cambio y otros opositores se retiraron de la sesión remota. Y la razón de que no pudiera votarse la ley de alquileres que requería dos tercios de los votos al no haberse cumplido una semana desde el dictamen en comisión.

Hubo quienes votaron dos veces por integrar ambas comisiones y quienes, como Lousteau, dijeron que firmarán el dictamen cuando les sea enviado y no lo hicieron a viva voz. Cobos, Crexell (del Movimiento Neuquino), el radical Julio Martínez y Gladys González y Guadalupe Tagliaferri del Pro votaron a viva voz, a favor, pero manifestaron su molestia. En cambio Lousteau, Bullrich y Juan Carlos Romero, del Interbloque Federal, se retiraron de manera virtual sin votar.

Algunos solo votaron por sí. Otros, como la oficialista Nancy González, dijeron algo más. González anunció que su voto era afirmativo pero sentenció: «Lo que voto negativo es el circo porque no está permitido, estamos en pandemia”.

Gladys González, opositora, se mostró angustiada: “Ay, compañeras y compañeros, qué de gusto hacemos todo este lío en una cosa que estamos de acuerdo, hay consenso, déjense de embromar. Senador Taiana, le tengo un respeto enorme, lamento que esté en esta situación porque creo que lo hubiese manejado de otra manera. Y José, trabajemos, todos pueden hablar, más en un proyecto que es bueno; me desilusiona, me cansa, me harta, pero obviamente apoyo este convenio, me desilusiona una vez más las pavadas que hacemos”.

“El único tratamiento es a favor o en contra del convenio 190”, aclaró Lovera, aunque no quedó despejada la duda respecto de si la intención del Frente de Todos a partir de ahora es imponer con su mayoría una agenda que exceda el coronavirus. Todo parece indicar que Mayans fue a preparar el terreno político para el proyecto de ley de expropiación de la empresa Vicentín que la senadora Anabel Fernández Sagasti, su vice, presentará en los próximos días, y otras iniciativas polémicas que no alcancen el consenso de las tratadas durante los últimos dos meses.

Taiana prefirió rescatar la “buena reunión” del principio y no el final que interpretó como “una reacción desproporcionada”. El senador bonaerense celebró las coincidencias y consideró “lo otro” como “un debate excesivamente politizado”. ¿Sería un mensaje para el jefe de su bloque?

“En el contexto actual de COVID-19 y sus efectos en el mercado laboral, este convenio es una herramienta prioritaria para que no se profundice la desigualdad”, había dicho la ministra Gómez Alcorta en el principio de una reunión que no parecía que terminaría con el duro intercambio.