Coronavirus en Misiones: por la pandemia comercios no logran recuperar sus ventas y temen el cierre de muchos negocios

Coronavirus: comercios misioneros no logran recuperar sus ventas y temen el cierre de muchos negocios

Cierres, mudanzas, bajas de servicios, entre otros son algunos de los efectos que deja la pandemia  en Misiones y es que los comercios de la tierra colorada están buscando alternativas para paliar los efectos del parate económico. A más de un mes de haber retomado las actividades, el panorama aún es sombrío.

Posadas fue una de las primeras localidades en donde los comercios retomaron sus actividades. A un mes, en un sondeo realizado por Misiones Online, la demanda del consumidor posadeño fue positiva, teniendo en cuenta el contexto de pandemia que atraviesa el mundo.

Fernando Vely, prosecretario de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, señaló al primer mes de haberse habilitados el panorama es positivo. «No todos los rubros tienen la misma realidad. El balance es positivo al hecho de que podamos abrir y que podamos ahber trabajado en conjunto la apertura de los negocios y los protocolos sanitarios».

Precisó que cada rubro y comercio tiene una realidad diferente. «Depende las particularidades de cada rubro, de dónde se provee,a algunos les va bien a otros mejor, pero sin lugar a dudas a todos les va mejor que mantener los negocios cerrados o vender solo por e-commer, que es una herramienta que vino para quedarse, pero que todavía no cubre las ventas».

Vely afirmó que para los comerciantes del microcentro de Posadas el panorama es positivo y se alcanzó un 50% a los niveles previos a la cuarentena.

Sobre el horario corrido, afirmaron que es una necesidad en este tiempo de cuarentena. «Nos transmiten que van funcionando de apoquito y son cambios de a fondo que no se realizan de un día para otro, pero entendemos que el horario de corrido para que funciones debemos hacerlo entre todos los sectores, no solo el comercial».

Precisó que el uso de las tarjetas ha crecido.

Ciudad de las cataratas y un consumo interno que no la puede sostener

El caso de  Puerto Iguazú difiere mucho, debido a que el motor económico de la ciudad de las cataratas es el turismo y este continúa inhabilitado en muchos rubros, por lo que según expertos, el consumo local  no es suficiente para mover la economía.

Joaquín Barreto, presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Comercio Exterior y Afines de Puerto Iguazu informó que según un último sondeo realizado a fin de mayo y los primeros días de junio, las ventas en los comercios de la ciudad de las cataratas fue 80% menos que en febrero, un mes antes del aislamiento social preventivo y obligatorio.

Señaló que el tejido comercial está apuntado al turismo y al movimiento fronterizo impulsado por Foz de iguazú  y Ciudad del este por lo que al tener las fronteras cerradas, eso repercute en el consumo. «Muchos hoteles cerrados, comercios, restaurantes, etc, pero lo sorprendente es que como bajó también el consumo interno, el centro de Iguazú, que se ubica entre las zonas más turísticas solo tiene tres locales abiertos. Las personas están migrando sus negocios al Barrio las Leñas».

Barreto explicó que esta migración a zonas más populares se dio en gran parte por los costos de alquileres y por el flujo de personas que se encuentran en estas zonas. «El Barrio Las Leñas, seria como Villa Cabello en Posadas, donde el consumo y movimiento de Iguazú está allá y ya no en el centro. Allí hay un consumo de la gente que vive en la zona y accede a precios más baratos, pero es preocupante que el centro turístico esté vacío».

Oberá y los desafíos de sus comerciantes para acceder a un crédito

El presidente de la Cámara Regional de Industria, Producción y Comercio de Oberá, Carlos Mielniczuk indicó que durante el primer mes de la reapertura de los comercios en dicha localidad, la demanda en algunos rubros como tiendas de ropa y zapatería ha representado apenas el 30% de lo que se registraba previo a la cuarentena.

«Los efectos se han evidenciado según los rubros,  los que ya se encontraban trabajando han mantenido la actividad, pero aquellos que recién abrieron el comportamiento fue bastante dispar, sobre todo lo que es las tiendas de ropa y zapatería no se ha notado un movimiento importante»,  informó Mielniczuk.

El desafío es que quedaron costos pendientes que deben enfrentar y al no recuperar sus ventas, las deudas se acumulan. Sin embargo, no todos los comercios pudieron acceder a créditos o algún tipo de beneficio o bonificación para asumir los costos fijos.

“Hicimos un relevamiento y no más del 25% y 30% pudieron llegar a acceder a un crédito (…) hay que tener en cuenta que si uno trabajando normalmente ya le era difícil enfrentar sus obligaciones, es más complicado que en esta situación podamos enfrentar las actuales y las anteriores mientras duró el parate económico. Si a las justa cubrimos el mes, es complicado que podamos cubrir los tres meses».

Señaló que debido a esta acumulación de deuda muchos comercios han terminado cerrando. «Fueron muy pocos las  que pudieron acceder al beneficio de la ATP y con respecto a la energía, no hubo ningún tipo de bonificación, ni quita, ni nada, en su momento se determinó una prórroga del 50% de las boletas de luz, pero ya van a comenzar a vencer las boletas del mes. solo hubo una postergación de una parte, así que las ayudas han sido muy pocas y si bien, son bienvenidas, no alcanzaron ni alcanzan».

Negocios en Alem solicitan libertad comercial

A diferencia de otras localidades, el presidente de la Cámara Regional de Industria y Comercio de Leandro N. Alem (Crica), Federico Gartner sostuvo que tras un mes desde la apertura de los comercios en la localidad, la demanda ha sido positiva.

Explicó que uno de los problemas más importantes y que afecta a todos los rubros es el horario corrido,«Con el límite que tenemos en la disponibilidad de manejar nuestro horario, hay comercios chicos cuyo horario era diferente, ahora se les complica estar de 8 a 18 horas (…) un kiosko o un almacén en un barrio trabajaban en horarios diferentes según la demanda de las personas y hoy un poco la queja y otros no pueden trabajar los fines de semana».

Señaló que se debería volver a la libertad comercial y que cada empresario administre su negocio de acuerdo al cliente.