El ecosistema emprendedor se puso los pantalones largos frente al coronavirus

El ecosistema emprendedor ha dado y sigue dando innumerables muestras de lo que posibilita su accionar colaborativo, muchas veces realizado por gente joven, utilizando las llamadas metodologías ágiles y bajo el paraguas de la búsqueda del bien común.

El ecosistema emprendedor se puso los pantalones largos frente al coronavirus

Foto: Pixabay

Como si fuera un tsunami que arrasa con todo, la pandemia del coronavirus ha modificado muchos de nuestros hábitos, sentimientos, expectativas y, dentro del mundo de los negocios, ni más ni menos que la manera de trabajar y de avanzar con el conocimiento.

En ese contexto, el ecosistema emprendedor ha dado y sigue dando innumerables muestras de lo que posibilita su accionar colaborativo, muchas veces realizado por gente joven, utilizando las llamadas metodologías ágiles y bajo el paraguas de la búsqueda del bien común.

Los diseños son divertidos

Lo cierto es que, si estas características ya se veían en cada uno de los proyectos conocidos y los que están germinando en los diferentes rincones del país, con el fin de solucionar y simplificar la vida, ahora, con un problema real, han dado soluciones concretas y visibles. Podría decirse que el ecosistema emprendedor se puso los pantalones largos.

Así fue como nos encontramos con casos resonantes, que atacan de lleno y buscan soluciones a los problemas centrales del coronavirus. Uno de ellos es el de los emprendedores rosarinos de Inventu, que con el apoyo de la Universidad de Rosario, crearon y comenzaron a fabricar respiradores artificiales de bajo costo y específicos para dar asistencia a las dificultades que genera el Covid-19.

Los respiradores artificiales, como se ha visto en los medios, son uno de los puntos más débiles de los diferentes sistemas de salud del mundo (y Argentina no es excepción) para dar batalla al coronavirus. Si bien en Argentina ya se fabrican, la cantidad no es suficiente.

Otro caso para mencionar es el de la Comunidad Makers, un grupo de emprendedores autoconvocados de La Plata, que se unieron para fabricar máscaras faciales preventivas, que se realizan con impresoras 3D y se ofrecerán primero a personal sanitario y luego a la población. Están respaldados por la Universidad de La Plata, y son solo uno de los grupos de emprendedores que en todo el país están dando este tipo de solución.

Otro proyecto que se puede mencionar, dentro de este rubro, es Strack, una plataforma que actualmente está en desarrollo y servirá para medir el nivel de ánimo dentro de las empresas, tema que adquiere especial relevancia en este contexto y con el cambio abrupto en la modalidad de trabajo de muchas de ellas.

Para los emprendedores, el buscar soluciones a problemas está dentro de sí, es parte de su ADN. Y si hay algo que puede responder, por encima de todo lo conocido, al concepto de problema, es la actual pandemia.

Para ofrecer respuestas rápidas, los emprendedores aplican las llamadas metodologías ágiles, que ayudan a trabajar en equipo de manera sincronizada y validar rápidamente ideas. Y lo hacen, como mencionamos al comienzo, bajo el concepto de trabajo colaborativo, algo que es propiedad de la nueva fuerza de trabajo. En este caso, además, resulta relevante la unión de esfuerzos, ya que la curva de aprendizaje de cada proyecto de manera independiente hace improductivo el proceso. Al compartir la forma de resolver un problema, resulta mucho más rápido llegar a una buena solución.

En síntesis, estamos viendo cómo las características intrínsecas del ecosistema emprendedor, tan en auge en nuestro país, permitieron encontrar soluciones concretas al al coronavirus. El sector, por lo tanto, se puso los pantalones largos. Los que servirán no solo para paliar la pandemia sino, ya desde ahora, comenzar a pensar cómo salir adelante el día después.

(*) Jefe de Trabajos Prácticos de Desarrollo de Nuevos Negocios en Universidad Torcuato Di Tella y consultor en innovación.